La Biblia en un año: La Biblia en un año: Ezequiel 16–17 Santiago 3

Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz (v. 18).

La escritura de hoy: Santiago 3:13-18

Cuando la Primera Guerra Mundial se desató en 1914, el estadista británico Sir Edward Grey declaró: «Se están apagando lámparas por toda Europa; no las veremos encenderse otra vez mientras vivamos». Tenía razón. La guerra dejó veinte millones de muertos y veintiún millones de heridos.

Aunque no en la misma magnitud, también puede haber devastación en nuestra vida. El hogar, el trabajo, la iglesia y el vecindario también pueden quedar bajo la sombra del oscuro fantasma del conflicto. Esta es una de las razones por las que Dios nos llama a marcar una diferencia en el mundo. Pero para hacerlo, debemos confiar en su sabiduría. El apóstol Santiago escribió: «Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía. Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz» (Santiago 3:17-18).

La función del pacificador es significativa debido a lo que cosecha. Los pacificadores ayudan a restaurar relaciones. Con razón Jesús dijo: «Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios» (Mateo 5:9). Sus hijos, al depender de su sabiduría, se transforman en instrumentos de paz.

De:  Bill Crowder
Fuente: Nuestro Pan Diario

Reflexiona y ora

Padre, ayúdame a conocer tu sabiduría y tu paz, y a llevarlas a otros en medio de sus luchas.
¿En qué conflictos personales necesitas la luz de la sabiduría de Dios? ¿Cómo puede su paz permitirte ser un pacificador cuando la gente que te rodea decide pelear?